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Real Madrid: El Retorno a la Cultura de la Exigencia .
Después de La15, se olvidó el día a día en Valdebebas. No es solo un tema físico, es competitivo sobre cualquier aspecto de un equipo profesional de élite y por lo tanto del Club.
Por el lado del jugador, muchos lo llaman “barriga llena”; por el lado del club, “dejadez de funciones”. Una mezcla letal que ha llevado al Real Madrid a los peores meses que se recuerdan en este siglo e, incluso, si nos remontamos a décadas atrás. Porque no se trata solo de ganar o perder, es esa sensación de no reconocer al Real Madrid prácticamente en ninguno de los partidos que juega. Ese es el peor sentimiento desde el punto de vista de un madridista.
Físicamente, los jugadores no están preparados, llegan tarde a los duelos y no hay energía en ninguna acción. Cualquier equipo profesional bien preparado marca una diferencia abismal respecto al Madrid en todos estos parámetros físicos que tan importantes son para el fútbol actual. Si a la falta total de preparación física sumamos una plantilla muy joven donde aún no tienen ese gen, ni IQ competitivo, sumado a la falta de talento en muchas posiciones clave más una estructura táctica deficiente en la mayoría de los casos, tienes el pack completo de lo que estamos viendo tras alzarnos con la decimoquinta Copa de Europa: No reconocemos al Real Madrid en el campo.
El Legado de los Jerarcas
En todo este proceso de empeoramiento, hay que entender que no solo es un problema físico, de talento, de juventud o de esa falta de madurez necesaria para el Real Madrid. Es algo mucho más profundo y tiene que ver con la cultura de la exigencia en cada mínimo detalle en Valdebebas. Una cultura que Cristiano Ronaldo instauró en ese vestuario, que fue secundada por Ramos, Modric, Casemiro, Pepe o Kroos. Todos ellos servían de faro y guía al resto de jugadores.
La "Era de los Jerarcas" marcó un camino de máxima exigencia en el día a día que nos llevó a la excelencia. Esa cultura se perdió tras conquistar La15 con la salida de Kroos, Nacho y el rol de Modric, sumada a la de Benzema incluso antes.
Durante la etapa de los Jerarcas, se podía observar cómo cada entrenamiento era un reto, cómo perder cada partidillo entre los grupos que se formaban era un duelo, y cómo cada ejercicio planeado por el staff físico era una oportunidad de ganar al compañero de al lado con datos superiores.
El cuidado del cuerpo se llevaba al milímetro, tanto dentro de Valdebebas como fuera, al irse cada uno a sus casas. Es el legado que Cristiano Ronaldo nos dejó y que debemos recuperar.
El Reto de las Tres Estrellas
¿Quiénes deben ser los encargados de recuperarla? Lógicamente, deben ser nuestras tres estrellas actuales: Vinícius Jr., Kylian Mbappé y Jude Bellingham.
Vinícius es un luchador, un guerrero. Ha ganado prácticamente todo a nivel de clubes y por partida doble. Eso le puede llevar a pensar que ya no necesita más, pues con eso le vale para seguir ganando.
Error: el Madrid te devora si no vas más allá, si no buscas los límites en cada momento. Aún le falta alcanzar esa madurez para darse cuenta de que le quedan muchos objetivos que cumplir y como liderar al Madrid.
Mbappé ha traído una cultura que casa poco con la esencia del Madrid. Sus años en el PSG le han pasado factura y no ha desarrollado todo el potencial mental que puede alcanzar. Con lo que hace ahora mismo le da para ser muy determinante, pero el Madrid es otra cosa: va a tener que aprender que necesita mejorar para jugar para el Real Madrid en lugar de para él mismo. Solo así alcanzará el respeto de todos sus compañeros, quienes matarán en el campo por él, algo que sí hizo y consiguió Cristiano.
Bellingham es un jugador con un potencial para jugar al fútbol que muy pocas veces se ha visto. Es el jugador más completo de la actualidad, pero atraviesa un momento de distracciones. Suele pasar cuando ganas todo siendo aún muy joven; pasas por una etapa donde no estás centrado. Les ha pasado a todos los grandes jugadores que triunfaron a esas edades. Estar en el Madrid le ayudará mucho a Jude a superar rápido este momento. El club te lo hace ver rápidamente.
Estos tres jugadores son los que deberán recuperar esa cultura madridista perdida en el día a día y arrastrar al resto de sus compañeros a la mejora continua. Y sí, los tres pasaran también, durante estos seis meses que quedan, el escrutinio del club, que observa detenidamente. Mi sensación es que veremos a los tres muy pronto liderar de verdad al Madrid de la manera correcta. Vamos a dar ese tiempo como madridistas.
¿Cómo ha podido pasar?
La pregunta surge de inmediato: ¿Cómo ha podido pasar y qué culpabilidad tiene el club por no detectar esto y cortarlo de raíz? Al ser un fallo multiorgánico, el club es el máximo responsable. La confección de una plantilla tremendamente joven que, en principio, iba a estar apoyada por jugadores con experiencia como Courtois, Carvajal, Rüdiger, Alaba, Militao o Mendy, sonaba bien; pero a la hora de la verdad, no se ha podido contar con ellos por las lesiones.
Muchos de estos jugadores ya mostraban síntomas claros de que sus mejores momentos habían pasado. Es difícil predecir lesiones de gravedad, pero sí es necesario un departamento de prevención que muestre el riesgo de cada jugador para actuar en consecuencia cada temporada en la confección de la plantilla.
La elección de los staffs técnicos es otro "debe" del club. Se ha demostrado que no han dado con la tecla para preparar a este grupo. Tanto el último año de Carlo como los meses de Xabi Alonso han sido ejemplos claros de que el equipo no funcionaba en los aspectos básicos que un conjunto de élite debe dominar.
El Derecho a Equivocarse de "Tito"
Si es un fallo multiorgánico, es un fallo del club y, por lo tanto, de su presidente. Muchos piden su cabeza y su dimisión: Madridismo disfrazado, sin duda. Florentino se ha ganado el derecho a equivocarse; su trayectoria es brillante y no admite peros. Hablamos del mejor dirigente de la historia del fútbol y del deporte de élite. Además, no se rinde y busca soluciones.
El nuevo staff con Arbeloa (Cincinato) al frente, Pintus en la preparación física, Mihic en el departamento médico y un nuevo grupo de trabajo de prevención individualizado para cada jugador es el camino. Se abre ahora una etapa de paciencia. Los jugadores están solos ante el espejo y serán evaluados por su día a día en Valdebebas.
El "Casting de Rendimiento" está en marcha y marcará el futuro de muchos en la próxima Summeriana '26.
Y lo está para todos: Presidente, Club y Jugadores. No es otro que recuperar la cultura de la exigencia RM en todos los ámbitos, aspectos y áreas del día a día del Madrid.
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