Hoxe que dimite Pocius e marcha Lyles tiramos desto.
Parecido estamos.
Lo dicho, el que iba a ser recordado como mejor presidente de la historia del Madrid, acaba siendo el que encadena majadería tras majadería produciendo no ya pena solo, sino vergüenza propia y ajena. Qué absoluta enajenación... que lleva al club a la miseria del su prestigio.

